Somos el equipo de Otto. Dedicas el domingo a cocinar en lote, llenas táperes y congelas carne con adobo para la semana. Buena idea. Pero unos días después abres el congelador y te encuentras una bolsa sin etiqueta: ¿qué es esto, cuándo lo hice, todavía se puede comer? El batch cooking ahorra tiempo, pero si no sabes desde cuándo está ahí, acaba en la basura. Te contamos cómo evitarlo.
Lo casero no trae fecha impresa
Un producto del supermercado lleva su fecha en el envase. Tu batch cooking, no. El día que lo cocinas lo tienes clarísimo en la cabeza, pero a la semana siguiente ese recuerdo se ha esfumado y la bolsa congelada se convierte en un misterio. Y como en el congelador todo se parece, lo que hiciste hace un mes y lo de ayer acaban mezclados. El problema no es tu memoria, es que falta un sitio donde apuntar el día y la fecha límite.
Registra el batch cooking como inventario del congelador
En Otto, registra lo que cocinas en lote como inventario eligiendo el lugar de conservación congelador: «albóndigas», «pollo en adobo», «sofrito»… Al elegir el nombre y el lugar se te sugiere una fecha orientativa, y como lo casero lo hiciste tú, ajusta la fecha a mano según el día en que lo preparaste (por ejemplo, un mes desde hoy). Así cada táper queda registrado con su fecha límite.
A partir de ahí, ves de un vistazo qué tienes congelado y hasta cuándo, sin abrir el cajón ni rebuscar entre bolsas heladas. Eso es lo que faltaba: poner el día y la fecha a la vista.
Usa primero lo más antiguo y vuelve a registrar con un toque
El inventario se ordena por caducidad más próxima, así que siempre usas primero el táper más antiguo y dejas de comerte sin querer el de ayer mientras el del mes pasado se queda al fondo. Otto te avisa cuando una fecha se acerca, así que no se te pasa el plazo del batch cooking.
Y como Otto recuerda lo que registras a menudo, la próxima vez que prepares el mismo plato vuelves a darlo de alta con un toque, sin escribirlo todo de nuevo. El batch cooking semanal se mantiene sin esfuerzo.
El secreto para no tirar tu trabajo no es acordarte de todo, sino apuntarlo. Registra el batch cooking en el congelador, ajusta la fecha al día en que lo hiciste y usa primero lo más antiguo. Así cada táper que cocinas con cariño acaba en tu plato y no en la basura.
Otto
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Preguntas frecuentes
No recuerdo cuándo hice cada táper del congelador.
Registra cada plato como inventario con el lugar «congelador» y ajusta la fecha límite según el día en que lo cocinaste. Así el día y la fecha quedan a la vista y dejas de adivinar si una bolsa todavía se puede comer.
Como es comida casera, no tiene fecha de caducidad impresa.
Por eso ajustas la fecha a mano. Otto te propone una fecha orientativa al registrar, y tú la cambias por el plazo que consideres (por ejemplo, unas semanas desde el día que lo hiciste). Lo importante es tener un límite claro a la vista.
Siempre acabo comiéndome lo nuevo y olvido lo viejo.
El inventario se ordena por caducidad más próxima, así que ves primero lo más antiguo. Además Otto te avisa cuando una fecha se acerca, de modo que recibes el empujón para terminar lo de antes.
Hago el mismo batch cooking cada semana y registrarlo cansa.
Otto recuerda lo que registras a menudo, así que el mismo plato lo vuelves a dar de alta con un toque. Solo tendrás que ajustar la fecha, y listo.