Somos el equipo de Otto. Compraste algo, no lo usaste y acabas tirando verduras mustias o alimentos caducados. Da mala conciencia y, además, es dinero perdido. El desperdicio de alimentos en casa es un problema cercano que le pasa a cualquiera. En este artículo desmontamos por qué se produce y hablamos de las medidas concretas que puedes tomar antes de tirar nada, y de un sistema fácil de mantener.
El desperdicio en casa sale, sobre todo, por tres causas
Si lo afinas, las razones por las que tiramos comida en casa se reducen a tres. Una es la caducidad: cuando te das cuenta, ya ha pasado la fecha. La segunda es el olvido: lo guardas al fondo, olvidas que existe y cuando aparece ya es tarde. La tercera es la compra de más: compras en grande porque está barato y se estropea antes de que lo termines.
Lo común a estas tres es que "no ves el inventario". Si controlas qué tienes, hasta cuándo y cuánto, la mayoría se puede evitar. Dicho de otro modo: tenerlo a la vista es la base de cualquier medida contra el desperdicio.
Trucos manuales que puedes hacer antes de tirar
Antes de recurrir a un sistema, lo primero que funciona es el "primero en entrar, primero en salir": pon lo nuevo al fondo y lo antiguo delante, y los olvidos bajan mucho. También sirve mirar la nevera antes de comprar y planear el menú a partir del inventario. Pero esto exige estar pendiente todo el tiempo y, con prisas, se escapa. Si tienes trucos que no dependan solo de tu atención, es más fácil mantenerlos.
Ten las fechas y el inventario a la vista para terminarlo todo
En Otto registras los alimentos como inventario y gestionas las fechas de caducidad en una lista. Como se ordena por caducidad más próxima, ves de un vistazo "lo que deberías usar hoy". Cuando una fecha se acerca, también llega un aviso, así que evitas el olvido con un sistema. Si decides el menú "empezando por lo que caduca antes", el desperdicio baja solo.
Al elegir el nombre del alimento y el lugar de conservación se sugiere automáticamente la fecha orientativa, así que el registro cuesta poco. Con empezar por la carne y las verduras, que más se tiran, ya deberías notar el efecto.
Un flujo de compra que evita comprar de más
Para no comprar de más, funciona tener el inventario a la vista antes de comprar. Si compras tras comprobar lo que tienes en casa, bajan tanto las compras duplicadas como las compras de más por impulso. Agotas algo, lo pasas a la lista de la compra y, al comprarlo, vuelve al inventario: cuando este ciclo inventario → consumo → reposición gira, se asienta el hábito de comprar solo lo justo.
Reducir el desperdicio es, directamente, ahorrar en casa. El dinero de los alimentos que tirabas no es pequeño cuando se acumula. Cuando consigues terminarlo todo con un sistema, bajan a la vez la mala conciencia y el gasto.
El desperdicio no se reduce solo con buena voluntad: no aguanta. Ten las fechas y el inventario a la vista, y crea un flujo para terminarlo todo y no comprar de más. Lo que puedes hacer antes de tirar es más de lo que crees.
Otto
Ten a la vista tus alimentos y sus fechas y termínalo todo. Te avisa cuando la fecha se acerca y se conecta con la lista de la compra. Reduce el desperdicio y el gasto inútil. Gratis para empezar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se desperdicia comida en casa?
Las causas principales son tres: caducidad, olvido y compra de más. En todas hay de fondo que no ves el inventario, así que si tienes a la vista qué tienes y hasta cuándo, evitas gran parte.
¿Hay medidas que pueda tomar sin usar una app?
Sí: el "primero en entrar, primero en salir" (lo antiguo delante) y el hábito de mirar la nevera antes de comprar funcionan. Pero exigen estar pendiente, así que combinarlos con un sistema con avisos ayuda a mantenerlos.
¿Cómo evito olvidarme de usar las cosas?
Con un sistema en el que el inventario se ordena por caducidad más próxima y llega un aviso al acercarse la fecha, reduces mucho los olvidos. Decidir el menú empezando por lo que caduca antes también es eficaz.
¿Reducir el desperdicio supone ahorrar?
Sí. El dinero de los alimentos que tirabas es grande cuando se acumula, y al conseguir terminarlo todo el gasto baja en esa misma medida. Si además evitas comprar de más, el efecto es aún mayor.