Somos el equipo de Otto. "He comprado leche." "¿Cómo? Yo también la he comprado." Cuando vivís en pareja o juntos, estos desencuentros pasan a menudo. Y al revés: os quedáis sin algo porque los dos pensabais que "ya lo compraría el otro". La causa es que el inventario de la nevera no se comparte entre los dos. En este artículo hablamos de cómo eliminar estos desencuentros compartiendo el inventario.
Qué pasa cuando el inventario no se comparte
Al vivir en pareja, cada vez repartís más la compra. Pero si "qué hay" y "qué he comprado" están solo en la cabeza de cada uno, el otro no lo ve. El resultado: los dos compráis lo mismo o ninguno compra porque os fiáis del otro. Ambos casos pasan porque la información del inventario no se comparte.
También podéis preguntaros por WhatsApp "¿queda leche?" cada vez, pero hacerlo siempre es pesado y no se mantiene. Si dependéis de la conversación, surgen olvidos de preguntar y de avisar. Lo que hace falta es un estado en el que los dos veáis el mismo inventario en cualquier momento.
Comparte el inventario con un código de invitación
En Otto, al conectarte con tu pareja mediante un código de invitación, podéis ver los dos el mismo inventario y la misma lista de la compra. Si uno registra o consume un alimento, se refleja también en la pantalla del otro. El estado de la nevera queda siempre igual para los dos.
Así sabes en pantalla "qué ha comprado el otro". Si miras el inventario antes de ir a comprar, evitas tanto las compras duplicadas como los olvidos. La gran diferencia es poder compartir por la lista, sin depender de la confirmación de palabra.
Repartir la compra se vuelve fluido
Si tenéis una lista de la compra compartida, vaya quien vaya a comprar, mira la misma lista. Si de vuelta a casa piensas "¿hacía falta algo?", solo abres la lista. Como funciona vaya quien vaya, la compra no recae siempre en uno de los dos.
El inventario se ordena por caducidad más próxima, así que es fácil que os pongáis de acuerdo en "esto, a usar pronto". No tener que cargar tú solo con la gestión de los alimentos se nota más cuanto más ocupados estéis o trabajéis los dos.
El desencuentro del "ya lo había comprado" casi desaparece solo con compartir el inventario. En vez de hablarlo, mirad el inventario en la misma pantalla. Es la forma de llevar entre los dos, a gusto, una nevera de dos.
Otto
Comparte el inventario y la lista de la compra con tu pareja mediante un código de invitación. Evita el desencuentro del "ya lo había comprado". Gratis para empezar.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se comparte el inventario?
Al conectarte con tu pareja mediante un código de invitación, podéis ver los dos el mismo inventario y la misma lista de la compra. El registro o el consumo de cualquiera se refleja en el otro.
¿Veo también lo que ha comprado el otro?
Sí. Como el inventario y la lista de la compra se comparten, lo que el otro ha comprado o usado se refleja en la pantalla, y evitáis desencuentros sin confirmarlo de palabra.
¿Tenemos que hacer los dos las mismas operaciones?
Registre o actualice quien lo haga, se refleja en ambos. No hace falta repartirlo a la perfección: funciona de sobra con que actualice quien se dé cuenta.
¿Sirve también para convivencia o piso compartido?
Sí. Si convivís y compartís alimentos, sirve sea cual sea la forma: pareja, convivencia o piso compartido.